
jueves, 30 de octubre de 2008
Cuestionario
Revise en la Web por lo menos 2 páginas (de buen nivel) y un libro de texto contestando: ¿cuáles son las características de la enfermedad de Parkinson y en qué estructuras del sistema nervioso se encuentra la lesión que la provoca?
1- Déficits Cognitivos Parciales
* Bradipsiquia (lentitud del pensamiento)* Trastornos de memoria* Síndrome Dis-Ejecutivo* Alteración percepción (visuo-espacial)* Baja atención* Poca flexibilidad cognitiva* Fatiga mental
2- Demencias
* Frontosubcortical* Cortical* Mixtas
3- Otros trastornos
* Aplanamiento de la personalidad* Apatía y abulía* Anergia y arreflexia* Depresión neurógena* Obsesión-compulsión
En la EP aparecen descritos repetidamente una serie de síntomas emocionales o caracteriales que se pueden poner en relación con la enfermedad neurodegenerativa en sí (alteración del equilibrio entre los neurotrasmisores: dopamina, acetilcolina, noradrenalina, serotonina, GABA; hipofunción de estructuras diencefálicas y corticales) y no sólo como reacción psicológica vivencial a padecer una enfermedad crónica, o como efectos secundarios de la medicación psicoactiva. Son típicas las referencias a la depresión (neurógena-endógena), la apatía y la abulia, al aplanamiento de la personalidad, la hiporreflexia emocional, la hiposexualidad, la obsesión-compulsión, los trastornos del sueño. Los síntomas psicóticos (alucinaciones, delirios) y confusionales no pertenecen a la historia natural de la EP, sino que son realmente efectos secundarios indeseados (iatrogenia) inducida por la medicación dopaminérgica tomada a altas dosis o durante muchos años.
Resuma la historia de la Frenología:
En Filosofía, se llaman frenólogos a los partidarios de la F. (v. i) como doctrina psicofisiológica que defendía la posibilidad de localizar en determinadas zonas del cerebro las diferentes funciones espirituales de la persona, y viceversa, como doctrina psicognóstica, mediante el análisis de ciertos rasgos físicos deducir la personalidad de un sujeto. En el primer tercio del s. XIX, los médicos alemanes F. J. Gall, que enseñó en Viena y en París, J. G. Spurzheim y el francés Broussais, estudian las localizaciones cerebrales de las funciones «espirituales», alcanzando sus experiencias y teorías una notable resonancia. La F. o craneoscopia, se extiende por Europa como una corriente de moda. Entre sus seguidores más destacados figuran Broca, Cabanis y Lavater, y su difusión alcanza particular relieve en España, donde este enfoque no resulta nuevo: en el Renacimiento ya M. de Sabuco, Huarte de San Juan (v.) y Esteban Pujasol habían planteado cuestiones semejantes, aunque embrionariamente. Continuando esa tradición de los médicos-filósofos renacentistas, surge una nueva generación a mediados del s. XIX. Todos ellos se caracterizan por su fuerte tendencia experimentalista, la influencia del sensismo (v.) y el remontarse de lo físico a lo especulativo-filosófico. Además de una serie de estudiosos y documentalistas (A. Hernández Morejón, f. F. Vendrell, P. F. Monlau y, sobre todo P. Mata y f. de Letamendi), destacó con casi espectacular resonancia el grupo de los frenólogos, muchos de ellos catalanes. Desde principios del siglo se publican ya las doctrinas de Gall: una Exposición anónima en 1806, un Folleto de E. Cook en 1822, un Resumen en 1835 y la Nueva clasificación de las facultades cerebrales en 1837. Y no sólo resúmenes: ya F. Fabra Soldevila (1773-1839) escribe, influenciado por Gall, una Filosofía de la legislación natural fundada en la antropología o en el conocimiento de la naturaleza del hombre (1838). Pero el verdadero artífice de la expansión en España de la frenología iba a ser un hombre que no era médico. Mariano Cubí Soler (1801-75) logró crear un movimiento que agrupó en torno a sí a diversos estudiosos y aficionados. Sin ser de tipo religioso, la F. tenía un cierto aire místico, proselitista, en parte provocado por los ataques recibidos. El semanario «La Antorcha» y la «Rev. frenológica» serían sus órganos de divulgación y agrupamiento: los suscriptores a esta última disfrutaban de un reconocimiento cerebral a precio reducido, a cargo del propio Cubí. De 1843 a 1848, según Menéndez Pelayo, llevó a cabo «una especie de misión para propagar su doctrina, que mezclaba con la del magnetismo animal y otros embolismos». Los frenólogos, aun cuando constituyan tan sólo «un episodio pintoresco y divertido» (Carreras Artau) y estuvieran «entre la ciencia y la magia» (Carnicer), influyeron en su tiempo; y si su método no era acertado ni coinciden sus resultados con la realidad, es indudable que apuntaban a una situación correcta, aunque entonces pudiera temerse que por ese camino se acabase en el ateísmo y aun la negación del alma. Pero ellos ponían el acento en los aspectos físicos, fisiológicos, de la mente humana y de la personalidad toda. Balmes (v.), aunque combatió en bloque a los frenólogos, destacó lo que podía haber de valioso en sus teorías, reconociendo que, desde luego, entre cerebro y entendimiento había una relación, idea que desde hacía dos siglos se aceptaba sin descubrir el mecanismo de esa relación (Descartes, Malebranche, Leibniz). La doctrina establecida por S. Tomás (v.) seguía siendo válida: «el alma intelectiva, con ser una por esencia, requiere para sus varias operaciones disposiciones diversas en las partes del cuerpo a que se une». Hoy, todo cuanto los frenólogos tuvieron de anecdótico, de no-científico, de predicciones semimágicas, de materialismo y fatalismo, ha sido olvidado. Otra faceta interesante de los frenólogos, y en especial de Cubí, es su interés práctico por la orientación profesional en base a los citados conocimientos. Entre las obras de Cubí sobresalen: Sistema completo de frenología (1844); La frenología y sus glorias (1853); Lecciones de frenología (1853); Polémica religioso-f renológico-magnética. Y obra clave, de F. J. Gall es: Sur les fonctions du cerveau el de chacune de ses parties, París 1825.
Bibliografía: http://www.mercaba.org/Rialp/F/frenologia_ii_filosofia.htm
http://www.psicologia-online.com/colaboradores/parkmadrid/neuropsicologia.shtml
1- Déficits Cognitivos Parciales
* Bradipsiquia (lentitud del pensamiento)* Trastornos de memoria* Síndrome Dis-Ejecutivo* Alteración percepción (visuo-espacial)* Baja atención* Poca flexibilidad cognitiva* Fatiga mental
2- Demencias
* Frontosubcortical* Cortical* Mixtas
3- Otros trastornos
* Aplanamiento de la personalidad* Apatía y abulía* Anergia y arreflexia* Depresión neurógena* Obsesión-compulsión
En la EP aparecen descritos repetidamente una serie de síntomas emocionales o caracteriales que se pueden poner en relación con la enfermedad neurodegenerativa en sí (alteración del equilibrio entre los neurotrasmisores: dopamina, acetilcolina, noradrenalina, serotonina, GABA; hipofunción de estructuras diencefálicas y corticales) y no sólo como reacción psicológica vivencial a padecer una enfermedad crónica, o como efectos secundarios de la medicación psicoactiva. Son típicas las referencias a la depresión (neurógena-endógena), la apatía y la abulia, al aplanamiento de la personalidad, la hiporreflexia emocional, la hiposexualidad, la obsesión-compulsión, los trastornos del sueño. Los síntomas psicóticos (alucinaciones, delirios) y confusionales no pertenecen a la historia natural de la EP, sino que son realmente efectos secundarios indeseados (iatrogenia) inducida por la medicación dopaminérgica tomada a altas dosis o durante muchos años.
Resuma la historia de la Frenología:
En Filosofía, se llaman frenólogos a los partidarios de la F. (v. i) como doctrina psicofisiológica que defendía la posibilidad de localizar en determinadas zonas del cerebro las diferentes funciones espirituales de la persona, y viceversa, como doctrina psicognóstica, mediante el análisis de ciertos rasgos físicos deducir la personalidad de un sujeto. En el primer tercio del s. XIX, los médicos alemanes F. J. Gall, que enseñó en Viena y en París, J. G. Spurzheim y el francés Broussais, estudian las localizaciones cerebrales de las funciones «espirituales», alcanzando sus experiencias y teorías una notable resonancia. La F. o craneoscopia, se extiende por Europa como una corriente de moda. Entre sus seguidores más destacados figuran Broca, Cabanis y Lavater, y su difusión alcanza particular relieve en España, donde este enfoque no resulta nuevo: en el Renacimiento ya M. de Sabuco, Huarte de San Juan (v.) y Esteban Pujasol habían planteado cuestiones semejantes, aunque embrionariamente. Continuando esa tradición de los médicos-filósofos renacentistas, surge una nueva generación a mediados del s. XIX. Todos ellos se caracterizan por su fuerte tendencia experimentalista, la influencia del sensismo (v.) y el remontarse de lo físico a lo especulativo-filosófico. Además de una serie de estudiosos y documentalistas (A. Hernández Morejón, f. F. Vendrell, P. F. Monlau y, sobre todo P. Mata y f. de Letamendi), destacó con casi espectacular resonancia el grupo de los frenólogos, muchos de ellos catalanes. Desde principios del siglo se publican ya las doctrinas de Gall: una Exposición anónima en 1806, un Folleto de E. Cook en 1822, un Resumen en 1835 y la Nueva clasificación de las facultades cerebrales en 1837. Y no sólo resúmenes: ya F. Fabra Soldevila (1773-1839) escribe, influenciado por Gall, una Filosofía de la legislación natural fundada en la antropología o en el conocimiento de la naturaleza del hombre (1838). Pero el verdadero artífice de la expansión en España de la frenología iba a ser un hombre que no era médico. Mariano Cubí Soler (1801-75) logró crear un movimiento que agrupó en torno a sí a diversos estudiosos y aficionados. Sin ser de tipo religioso, la F. tenía un cierto aire místico, proselitista, en parte provocado por los ataques recibidos. El semanario «La Antorcha» y la «Rev. frenológica» serían sus órganos de divulgación y agrupamiento: los suscriptores a esta última disfrutaban de un reconocimiento cerebral a precio reducido, a cargo del propio Cubí. De 1843 a 1848, según Menéndez Pelayo, llevó a cabo «una especie de misión para propagar su doctrina, que mezclaba con la del magnetismo animal y otros embolismos». Los frenólogos, aun cuando constituyan tan sólo «un episodio pintoresco y divertido» (Carreras Artau) y estuvieran «entre la ciencia y la magia» (Carnicer), influyeron en su tiempo; y si su método no era acertado ni coinciden sus resultados con la realidad, es indudable que apuntaban a una situación correcta, aunque entonces pudiera temerse que por ese camino se acabase en el ateísmo y aun la negación del alma. Pero ellos ponían el acento en los aspectos físicos, fisiológicos, de la mente humana y de la personalidad toda. Balmes (v.), aunque combatió en bloque a los frenólogos, destacó lo que podía haber de valioso en sus teorías, reconociendo que, desde luego, entre cerebro y entendimiento había una relación, idea que desde hacía dos siglos se aceptaba sin descubrir el mecanismo de esa relación (Descartes, Malebranche, Leibniz). La doctrina establecida por S. Tomás (v.) seguía siendo válida: «el alma intelectiva, con ser una por esencia, requiere para sus varias operaciones disposiciones diversas en las partes del cuerpo a que se une». Hoy, todo cuanto los frenólogos tuvieron de anecdótico, de no-científico, de predicciones semimágicas, de materialismo y fatalismo, ha sido olvidado. Otra faceta interesante de los frenólogos, y en especial de Cubí, es su interés práctico por la orientación profesional en base a los citados conocimientos. Entre las obras de Cubí sobresalen: Sistema completo de frenología (1844); La frenología y sus glorias (1853); Lecciones de frenología (1853); Polémica religioso-f renológico-magnética. Y obra clave, de F. J. Gall es: Sur les fonctions du cerveau el de chacune de ses parties, París 1825.
Bibliografía: http://www.mercaba.org/Rialp/F/frenologia_ii_filosofia.htm
http://www.psicologia-online.com/colaboradores/parkmadrid/neuropsicologia.shtml
sábado, 18 de octubre de 2008
¿Qué alteraciones ocasiona el alcohol sobre el sistema nervioso?
El alcohol puede desencadenar dos enfermedades: SÍNDROME DE WERNICKE-KORSAKOFF (SK) y ENCEFALOPATÍA DE WERNICKE. Las lesiones del tronco cerebral en la encefalopatía de Wernicke son descritas en los cuerpos mamilares; los núcleos más afectados son los vestibulares y oculomotores, entre otros muchos. El tálamo se afecta en el 53-100% de los casos de SK, sobre todo el núcleo medial dorsal, por lo que esta lesión fué la que primero se relacionó con la amnesia.
Las alteraciones en las olivas inferiores son frecuentes y comparten con las lesiones talámicas la pérdida neuronal y la conservación relativa del neuropilo y del endotelio capilar.
El alcohol se está considerando cada vez más como una droga que modifica el estado de ánimo, y menos como una parte de la alimentación, una costumbre social o un rito religioso. La química del alcohol le permite afectar a casi todo tipo de célula en el cuerpo, incluyendo aquellas en el sistema nervioso central
El alcohol es una substancia depresiva que diminuye el funcionamiento del sistema nervioso. Éste comienza a afectar al cuerpo rápidamente.
El alcohol entra al torrente sanguíneo desde:
el estómago, en donde se absorbe una cantidad pequeña.
el intestino delgado, donde se absorbe la mayoría del alcohol.
La sangre transporta el alcohol a todo el cuerpo.
En el hígado El alcohol se convierte en agua, dióxido de carbono y energía, a la razón de ½ onza de alcohol puro por hora.
En el cerebro El proceso de razonamiento se disminuye conforme el alcohol afecta a las neuronas. Entre más alta sea la concentración del alcohol, mayor será el número de neuronas afectadas.

http://www.monografias.com/trabajos/alcoholismo/alcoholismo.shtml
http://patologia.es/volumen35/vol35-num1/vol35-06.htm
Las alteraciones en las olivas inferiores son frecuentes y comparten con las lesiones talámicas la pérdida neuronal y la conservación relativa del neuropilo y del endotelio capilar.
El alcohol se está considerando cada vez más como una droga que modifica el estado de ánimo, y menos como una parte de la alimentación, una costumbre social o un rito religioso. La química del alcohol le permite afectar a casi todo tipo de célula en el cuerpo, incluyendo aquellas en el sistema nervioso central
El alcohol es una substancia depresiva que diminuye el funcionamiento del sistema nervioso. Éste comienza a afectar al cuerpo rápidamente.
El alcohol entra al torrente sanguíneo desde:
el estómago, en donde se absorbe una cantidad pequeña.
el intestino delgado, donde se absorbe la mayoría del alcohol.
La sangre transporta el alcohol a todo el cuerpo.
En el hígado El alcohol se convierte en agua, dióxido de carbono y energía, a la razón de ½ onza de alcohol puro por hora.
En el cerebro El proceso de razonamiento se disminuye conforme el alcohol afecta a las neuronas. Entre más alta sea la concentración del alcohol, mayor será el número de neuronas afectadas.
http://www.monografias.com/trabajos/alcoholismo/alcoholismo.shtml
http://patologia.es/volumen35/vol35-num1/vol35-06.htm
jueves, 16 de octubre de 2008
Presentación
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